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lunes, 2 de marzo de 2009

"Esto se acabó, ya se terminó el popurrí...

...si a usted le agradó yo me sentiré tan feliz"

Sí amigos terminó la semana de carnaval, o más bien el medio año. Sí, porque desde el mes de septiembre hasta febrero vives volcado en, para y por el carnaval. Ya se acabaron esas noches de ensayo, esas discusiones con la pareja ("¿otra vez a ensayar? ¿no te cansas? ¡me tienes abandoná!") esos sesiones de maquillaje, esas partidas de escoba antes de partir hacia el Falla, los pasacalles, los abrazos, los carruseles, las noches de carpa, y más abrazos y lágrimas el domingo de piñata.

El carnaval ha transcurrido sin incidentes, como tenía que transcurrir. Después del fallo (sí sí, todo un error) del jurado en la Gran Final (contentísimo con un nuevo segundo premio en mi currículum) comienza una semana que se prevee larga. Lo mejor, los momentos antes de cantar y los momentazos de batea. Lo peor, el ambiente del primer sábado (cada año peor...). La gente no paraba de hacerse fotos con Los Cañamaque allá donde íbamos, incluso te veían venir y te dejaban paso. Una vez más, el Cañón se rinde a nuestros pies a gritos de campeones campeones (no se han enterado de que hemos sido un segundo premio), pero el ambiente que estamos viendo últimamente no es nada sano, se está desvirtuando en demasía. Gente que a pertenecido al coro, sabiendo de más lo que significa ese momento para nosotros, se puso a (perdonen la expresión) "dar por culo"... lo peor es que nadie lo mandaba a callar. En fin, veremos el año que viene que tal está la cosa.

Por cierto, me gustaría resaltar el maravilloso mundo de Cadilandia... quiero decir, el carrusel del Mentidero. Maravilloso, es el mejor carrusel que he hecho nunca (lo cierto es que llevo pocos carruseles, pero los más viejos del lugar coinciden conmigo). Sobretodo destacar la batalla de tangos entre el coro a pie (antes mencionado como una pequeña broma) y nuestro coro. Es uno de los mejores momentos que he vivido en carnaval, junto con Los acuarela en 2005 y La comparsa de Momo en 2008. Ojalá el carrusel el año que viene no se vaya a pique y se masifique. El ambiente era excepcional (la gente sabía que iba a escuchar tangos) y la organización sublime. Gracias a la AVV El Mentidero por crear esta maravilla de carrusel.

Ha terminado el carnaval, sí, pero Savilo seguirá ampliando sus batallitas, artículos y además ofreceré algunas entrevistas con gente relacionada de alguna manera con la fiesta. Tengo artículos preparados en la recámara. Así mismo, procederé en pocos días a reabrir el blog personal con una nueva dirección. Cuando esté listo os pondré un anuncio en esta página. Por supuesto quedais invitados a seguir las dos y a dejar vuestros comentarios.

No quisiera despedirme del carnaval 2009 sin presentaros una foto entrañable, cuanto menos. En ella se ven reflejadas dos generaciones de coristas unidas en un mismo tango. Quizás me equivoque, pero creo (y me aventuro a decir) que es la primera vez que vemos a cuatro padres con sus respectivos hijos defendiendo un mismo repertorio. Gracias a todos.



Salud!!

jueves, 19 de febrero de 2009

La noche de "Cuchillos Largos"


El duende del Falla, del que ya habláramos hace un tiempo, tiene un hermano antagónico (a lo Caín y Abel) que deja su huella en días como hoy.

Y es que todo carnavalero disfruta con su propio sufrimiento que este duende le provoca. Le llaman "Cuchillos largos". Tiene un cuerpo musculoso, porta en sus manos un hacha enorme con la que hace los "cortes" prominentes. Muchos dicen que es un ca... que es un toro, de ahí su cabeza de mencionado semental (con sus pertinentes astas).

Y es que se deja notar... con sus enormes brazos e aprieta de tal manera que casi ahoga y el corazón se quiere salir por la boca. Algunos están tan seguros de sí mismos que le ven de frente y no le tienen miedo, algunos de estos tienen una sobredosis de soberbia que el corte es aún más fuerte. Pero no siempre es una mala bestia, algunas veces, contadas, le abre los ojitos a los desesperanzados y les da un empujón grande que los libera del corte de su poderosa hacha. Son muchos los que le temen, y es que es normal que imponga. Su corte te da la gloria o te destierra todo un año. Te da la oportunidad de sacar muchos contratos y de ganar dinero con el carnaval, de que te vean en el resto de Andalucía, de España, de Europa y del mundo, te da la oportunidad de que las niñas allá donde vayas te veneren y te idolatren... Por eso muchos le tienen miedo. Una final es muy prestigiosa, como si un currículum carnavalesco te sirviera para ligar más, ser más guapo, estar más cachas o, lo que es más importante, como si te sirviera para vivir día a día, para buscar un trabajo... No, superar el hachazo de Cuchillos Largos no te da más que la oportunidad de cantar un día más en un concurso de coplas, nada más. Bueno... también te vale para el antifaz de oro (por eso muchos temen la noche de Cuchillos Largos).

Sea como sea, hoy le he visto las astas de cerca al muchacho, y la verdad es que nunca lo había sentido así, ni siquiera en mi primer año como corista (y eso que no fue una agrupación muy del gusto popular). No sé, hoy he tenido miedo, tenía temblores de nerviosismo y el corazón quería salirse por la boca como fuera (por si alguno tiene la duda, sí, conseguí que se quedara en su sitio y que no saliera). El caso es que estamos en la final, un año más. No sé si el hachazo nos ha pelado las plumas del sombrero (eso lo veremos cuando salgan las puntuaciones), el caso es que estamos dentro. Ahora toca volcarse, una vez más... y después... la calle (que es lo importante, no una final, el carnaval es la calle).

En cuanto a valoración del fallo, voy a decir poco: De chirigotas podía haber sido cualquiera, así que bastante bien. De comparsas no esperaba a Martín (aunque me considero muy martinista) y no esperaba, consecuentemente a los carapapas fuera. De coros, la gran sorpresa ha sido Valdés dentro. Ha pasado desapercibido, las letras no eran malas, pero tampoco eran buenas. Yo apostaba muy fuerte por el coro a pie... han quedado quintos... De cuartetos han pasado los dos, yo hubiera pasado también a los del paraíso, que estaban geniales.

En fin, el viernes Cuchillos Largos dará su último hachazo. A ver que es lo que dice... a partir de ahí... la calle. Salud!

domingo, 15 de febrero de 2009

"Dejad que los niños se acerquen a mí"

Todos conocemos esas palabras que nos cuenta la Biblia que pronunció Jesucristo. También el Dios Momo las hace suyas cada carnaval, pero no solo cuando llega febrero. Un niño también vive el carnaval los cuatro meses que su padre sale cada noche a ensayar, y ese viernes que le sorprende diciéndole "corre, vístete que vamos al ensayo", y allí le tratan como a un rey, le compran chucherías, agüita y que no le falte de "na". También es ese ensayo familiar, o esa mañana que se levanta y ve sobre la mesa del salón el gorro y en el sofá el traje, y se olvida del colegio, del desayuno, de lavarse la cara y de vestirse solo por ver de qué va su padre vestido este año... "¡Claro, ahora entiendo un poco mejor el nombre de este año!" Dice para "sus adentros". Eso lo relata de manera sublime la chirigota "El código Da Viñi" que enseguida les transcribo:

"Cuatro meses más de ensayo,
una nueva chirigota, este año yo no salgo.
Cuatro meses más de ensayo.
No cuentes conmigo, no puedo salir.
Hoy le digo al director que he tomao la decisión
y es por algo muy importante.
Que aunque tenga la afición ya mi copla se acabó
y es porque voy a ser padre.
Él se retira con el cargo de conciencia
por un hijo porque piensa
que se pierde como crece,
y que es mejor dejar de ser chirigotero
y dormirlo con un cuento, no faltar cuando anochece.
Sin comprender que puede ser maravilloso
pa muchos hijos ver a su padre en carnaval.
Ese hijo que presume en el colegio que papá
siempre sale por la tele con su copla y su disfraz
le hacen fotos en los diarios y le aplaude mucha gente.
Y ese hijo cuando duerme sueña en esos cuatro meses
con que llegue carnavales pa llevar como su padre
su mismo disfraz y sus dos coloretes."

Y que razón lleva. Juro que cuando escuché este pasodoble (no se me olvidará, llegaba del ensayo del coro y cantaban en cuartos de final, si no recuerdo mal era el segundo pasodoble) se me saltaron las lágrimas recordando aquellos años cuando me pasaba lo que os relaté al principio. Nunca me había emocionado tanto con una letra, y aunque me han emocionado muchas, a ninguna le guardo tanto cariño por lo que para mí representa, que no es ni más ni menos que mi pasado y mi futuro. Qué tiempos aquellos.

Ahora soy yo, todavía junto a mi padre (y espero que por algunos años más), el que prepara con mimo su disfraz la misma mañana de la actuación con todos su detalles al milímetro, el que disfruta siendo maquillado, el que disfruta cantando con sus compañeros, el que se ilusiona cuando sale en la tele o en los periódicos (y en internet hoy día, mi padre cuando yo era chico no salía en este medio... los tiempos han cambiado), y el que sueaña con que en un futuro, no muy lejano, sea mi hijo, o mis hijos, o mi hija, o mis hijas los las les lis (con eso de los miembros y las miembras ya no sabe uno que decir) que disfruten de esos momentos tan especiales.

Todo esto me lo han motivado tres letras de este año: Una el final del popurrí (y el tipo en sí) de Las muchachas del congelao. El tipo me recuerda mucho a la chirigota Los Presing Car-naval, si no recuerdo mal del año 1994, por aquel entonces yo era un picado de la lucha libre y estos chirigoteros me los trajeron a las tablas del Falla. Aún recuerdo su pasacalles por la calle Cánovas del Castillo (a la altura de la casa de la juventud) y como me quedé maravillado ante el paso de mis estrellas favoritas (porque uno cuando es pequeño lo vive como si fueran ellos, ya se sabe... todos hemos sido niños y quien más y quien menos tiene hijos, sobrinos, primos, etc.). Realmente (lo digo en serio) no recuerdo si era un sueño, pero lo vivi de forma tan real, que quizás fuera real y lo confunda con un sueño... Otra que se le puede parecer (en cuanto a esa filosofía de la que les hablo hoy, la de la emoción de los niños) es "Aquellos duros antiguos" (si no recuerdo mal del año 1989... se admiten correcciones), que causaron furor a otra generación (a mí me pilló muy chiquitillo aún).

Otra de las agrupaciones de este año 2009 que me ha motivado a recordar aquellos maravillosos años ha sido Los superabuelos, y su final de popurrí dedicado a su nieto. Maravilloso. Y como no, el tango de El maravilloso mundo de Cadilandia. Ahí vi a seis niños cogiditos de la mano, nerviosos seguro, pero con caras iluminadas porque tenían el privilegio de que sus padres les cantaran un tango... pero no les bastó con eso, encima los escucharon en las mismas tablas. Este tango representa mi futuro, ese día en que deje el disfraz "casi sin quererlo" encima del sofá para que mis hijos lo vean al levantarse y se olviden del colegio, del desayuno, de lavarse la cara, de vestirse... todo por ver mi disfraz y que puedan decir "¡Claro, ahora comprendo un poco mejor porqué se llama así!". Ahí les transcribo el tango. Maravilloso, insisto... solo acompañado de palmas.

"Escucha mi vida lo que ahora quiere papá enseñarte
para que en tu mente vaya naciendo ya este compás,
el compás de un tango, del tango más gaditano
el que con estas palmas se va dejando balancear.
Mira como suenan en esta parte que es más alegre
y deja que tu cuerpo se muevan al son que ellas te darán.
Bájalas un poquito que los pianos son importantes,
pa que cuando arranquen hasta tu sangre quiera bailar....
pa que cuando arranquen hasta tu sangre quiera bailar.
Venga, ponte a tocar las palmas conmigo
no te cortes, hijo mío, que mira tú que bonitos
en Cádiz se cantan los tríos.
Yo sé que a tí te gustan los pasodobles
pero ninguno de ellos se pueden tocar con palmas,
la herencia bendita de un puebla.
Y ahora aquí córtalas, que el tango se va a parar,
y sigue meciéndolas despacito como se mece un recién nacido,
como se mecen tantos barquitas por alta mar.
Y ojalá te haya enseñado todo lo que yo siento por mi compás.
No pierdas el ritmo tócalas fuerte, que es el final,
que el mundo se entere lo que es un tango de carnaval
¡Ay! ¡Ay, de carnaval!"


Les quiero dedicar el artículo a todos los que se sientan identificados con él. Salud!



sábado, 7 de febrero de 2009

Es hora de hacer balances

Se acabaron las preliminares, por fin empezaremos a ver sesiones con un mínimo suficiente de calidad como para ser escuchadas y que tengan suficiente público. En general, el nivel creo que ha bajado con respecto al año pasado (luego me centro un poco más en cada modalidad). Las agrupaciones más modestas han pegado mas fuerte, quizás ahora las cosas cambian (sería lo más lógico). Hemos visto de todo, tipos sorprendentemente repetidos (como el caso de dos chirigotas que han ido de superhéroes viejos y "p'al arrastre". Hemos vivido momentos históricos, como la incursión por primera vez de un coro íntegramente femenino (aunque discutible, porque llevan a un chavalito... por tanto ya es un coro mixto, pero bueno, voces íntegramente femeninas), dos chirigotas de más p'allá de Despeñaperros (aunque ya habían venido algunas), y ayer mismo, que vimos a un cuartetero (yo no lo había visto nunca) dirigirse a un público que lo estaba abucheando (incluso en la tele se percibe un improperio... algo de su madre ligerita de cascos o algo así); el chaval merece todos mis respetos y mi cordialidad, hay que tenerlos bien puestos para hacer lo que hizo, claro que sí. En fin... hemos visto varias cosas que pasarán a los anales de la historia, un añito más. Paso ahora al detalle de cada modalidad:

COROS - Voy a ser escueto y todo lo imparcial posible. El nivel creo que ha bajado en general, los tres del año pasado y un par de ellos más arriba, van a estar peleando fuerte.

CHIRIGOTAS - Lo de esta modalidad de este año es increíble. Las favoritas de siempre (quitando a Manolo Santander) están muy bien (Selu, Love, el Canijo, Remolino, los Sirenitas...) y hay que añadirles otras, como por ejemplo el caso de Huele a Ropero, aunque tendremos que ver que traen en cuartos para seguir apostando por ellos. Los maniquís también están muy bien. Este año... no digo que haya aumentado el nivel, pero sí que está más igualado, me encanta... así da gusto de ser aficionado a esto.

COMPARSAS - No ha habido grandes sorpresas, lo de siempre. El nivel ha bajado mucho, no ha habido ni un pasodoble que me haya levantado el vellito (el año pasado hubo dos o tres). Me han encantado Los del más p'allá (la comparsa de Córdoba). Ojalá estuvieran arriba... pero me da que el nombre hace mucho. Suerte para ellos.

CUARTETOS - Lo de siempre, dos muy buenos y otro que está al remolque. A ver si no bajan el nivel ninguno ahora en cuartos.

Baja telón... y cayó la guillotina. Este año lo han tenido muy clarito los miembros del jurado. El pase me ha parecido muy bueno en todo, menos en coros. Es un crimen poner a Los Pabellones con 180 puntos (aunque en realidad sé de que va la historia, para quedar bien está de categoría), que se quede fuera La reserva (por aquello de que pasan nueve coros... ¿y por qué nueve? ¡Ah, vaya usted a saber!), y sobre todo y ante todo que El supercoro esté por detrás de la puntuación de corte. Es uno de los mejores coros que he escuchado este año. Pero bueno.

En fin, habrá que ver el nivel de cuartos y si no nos siguen sorprendiendo los del jurado. Salud!!

jueves, 5 de febrero de 2009

Estrías de la experiencia

Buenas tardes (como se nota que es una mera frase hecha y una muestra de educación, porque la tarde está buenísima vamos... a nadie se le ocurre entrar en algún sitio y decir "malas tardes" aunque haya un tornado buscando aparcamiento para darse una vuelta por la playita, como hoy). Esta hora me encanta, esta es la hora en la que yo filosofeo un rato y me pongo a cabilar... ese momento en el que abandonas la mesa con el buche lleno y empiezas a cavilar sentado en un tresillo, en el sofa, en la mecedora o donde te pille, que puede ser en el cuenco de pensar, por ejemplo. Hoy me ha pillado en ese momento erudito, vete a saber donde, y me he puesto a rebuscar en un libro de refranes que tengo por aquí diversos proverbios españoles sobre la experiencia.

Como se trata de un blog carnavalero, lo relacionaré con el carnaval. Algunos jóvenes se vienen a preguntar que si la experiencia es un grado. Bueno, lo cierto es que eso dicen. Pero... ¿estamos en lo cierto? Intentaré aclarar la idea con unos ejemplos carnavalescos, más en adelante.

Según el refrán español, la experiencia es la madre de la ciencia. Y, hasta ahí estamos de acuerdo. Está claro que los científicos han llegado a todas las conclusiones que sacan a través de pruebas pruebas y más pruebas. No quiero entrar mucho en materia científica, pero no deja de ser obvio.
Pero es que no hace falta irse a la ciencia, ¿cómo sabes tú que el fuego quema? Pones la mano en una llama... y te quemas. Eso es experiencia. Como esto cualquier cosa.

Por eso mismo, la experiencia te va haciendo una persona en la vida (no creo que haga falta poner más ejemplos, podeis llevarlo también al campo personal... por ejemplo el clásico de aquel amigo que era muy amigo y que después te dio la puñalada; al cambo del tiempo dejas de confiar desde primer momento en cualquier persona). Y por eso mismo, un adulto tendrá más experiencia que un niño. Un recién nacido no nace sabiendo que una aguja pincha. ¿Y por qué la madre sí? Porque ella se pinchó en su momento. Por todo estos datos que estoy dando (y que quiás me extiendo demasiado) el adulto siempre intenta prevenir y aconsejar al niño, el viejo al joven, y así lo hace saber el refranero español: El perro viejo no ladra en vano.

En carnaval pasa lo mismo (y ahí voy, "a la manteca"). ¿Por qué los grupos "buenos" son "los buenos"? Si nos damos cuenta, la mayoría llevan muchos años saliendo en carnaval (Quiñones, Antonio Martín, Julio Pardo...). Aquí tenemos al "perro viejo" (y que nadie se enfade, me estoy ciñiendo al refrán). Siempren traen repertorios más trabajados, letras mejor hechas... tienen una experiencia labrada. Pero ¡ojo! no siempre estuvieron ahí arriba. Pongo el ejemplo de Julio Pardo, Su primera final le costó cinco coros... Antes todavía era más fácil entrar en la final: habían menos grupos y menos calidad.

Bueno, ¿y qué me dices de Antoñito Martín o Martínez Ares, que el primer año que compusieron se colaron en la final? Sí, esos los que tienen la suerte de hacerse con un grupo experimentado. Es el caso del coro de Kiko Zamora y Faly Pastrana. Empezaron juntos con Los últimos de filipinas, pero ya ellos venían escribiendo muchos años (estaban experimentados en el tema), y para colmo tenían a un grupo hecho de "excombatientes" del carnaval (también experimentados).

Por eso, ahora quiero dirigirme a los que están empezando (¡ojo!, que el que lleva cinco años también está empezando, tal y como están las cosas hoy día): No puedes querer llegar y pegar (a no ser que tengas un grupo experimentado), tienes que labrarte a tí mismo y a tu propio grupo. Y sobretodo, no puedes desbancar al que ya está ahí arriba así porque sí. Y mucho menos dentro de su propio grupo, si quieres desbancarlo tendrá que ser desde tu propio grupo.

En definitiva, un refrán más: Al cabo de cien años soy zorro... o calvo. Es decir, la experiencia es un abal para cualquiera. ¿Quieres decir que es un grado? No, quiero decir que lo es todo.

Salud!!

miércoles, 28 de enero de 2009

Buscando a "aplausemo": El pequeño Espasa de agradar en las tablas

Cuando lean esto me dirán... "tu no te aclaras, figura". Sí me aclaro. Hay tres cosas de las agrupaciones de fuera de la capital (y algunas de la capital también, aquí no se libra nadie) que me revientan:

1. Que vengan desafinados. Yo entiendo que el Falla tira mucho y es un sueño para todo aficionado al carnaval, pero el público de Cádiz es más soberano que ninguno, y merece un respeto.

2. Lo que ya escribí el otro día, que vengan a Cádiz desde tierras lejanas (o no tan lejanas) para cantarle a sus lejanas tierras (o no tan tierras... digo... lejanas). Ante eso plateé una solución: Un repertorio generalizado (venir de payaso, que no tienes por qué cantare a ninguna de las dos, por ejemplo) o hacer dos repertorios. Esta solución es también aplicable al punto número 3.

3. Que vengan de Barrilete de la Sierra (pueblo de la provincia de Soria, por ejemplo) vestidos de payasos con los colores del Cádiz, con siete banderas, quince bufandas y veinticinco trompetas de estas de las del fútbol (por supuesto de los colores del Cádiz) y encinma (y perdónenme la expresión, pero cito textualmente ls coplas de una agrupación de hace un par de días) "cagándose en los muertos del Jerez", aumentando así una tonta brecha que abrió vaya usted a saber quién y que continúan unos cuantos degenerados. Todo esto para buscar el aplauso y agradar a la gente. Por eso me quiero dirigir dese aquí al autor de la chirigota "Las acopladas" (que a ellos me he referido con las palabras textuales): Para agradar en el Falla hacen falta dos cosas: La primera es tener un buen grupo (un buen grupo es un grupo que cante bien, afinado por lo menos, con su buen director, que afine por lo menos). Y la segunda es saber escribir letras graciosas, sin tener que echar mano de tales palabras desprestigiando a los paisanos de Jerez (aprovecho para saludar a mis compañeros de facultad de la localidad jerezana).

También tenemos los casos de gaditanos que aumentan la brecha entre Cádiz y Jerez, como es el caso de la chirigota Los repartidores de tortas, que en la noche de ayer sacaron en una cuarteta el tema de "cuando el Cádiz subió a primera en Chapín", que para allá que se fueron (iban de los grises) a repartir palos... Y sacaron a unos vestidos del Jerez y a otros del Cádiz repartiéndose tortas (nunca mejor dicho) en el escenario. Gracias a Dios el gesto fue abucheado por parte del público... quiero entender que fue por la tontería de los notas dándose de hostias.

En fin, entiendo que cantar en el Falla es un sueño par muchos, pero desde el Patronato (que para algo está, no solo para poner jurados) debieran de pensar alguna fórmula para erradicar esto, porque creo que los buenos aficionados no merecemos aguantar esto. En Uruguay hacen una cosa que le llaman Prueba de Admisión, que se trata ni más ni menos de interpretar delante de un jurado parte de tu repertorio (que te digo yo, en Cádiz haríamos un pasodoble y la presentación... por ponerte un ejemplo) y ellos deciden si merecen o no ir a concurso. Así se quitan morralla como esta, y de una vez por todas serviría para algo eso de los cabezas de serie. En fin, el carnaval de Cádiz, señoras y señores. Salud a casi todos!!! (sí, hoy a casi todos).

martes, 27 de enero de 2009

"El duende del Falla"

Ante todo quisiera pedir disculpas a los que me sigue cada día. Prometí que el artículo que les escribo iba a colgarlo ayer, pero he tenido problemas con la conexión a internet. Por tanto, reitero mis disculpas, y allá va, lo prometido es... promesa.


Muchos vienen al Gran Teatro cantando aquello de "qué será lo que tiene" que les embruja. Conozco personalmente un caso de un profesional del canto, como es Miguel "el Tron" (que salía con Pastrana y Zamora en el coro, aquel del contrabajo en La orquesta Cádiz), que a pesar de conocer teatros más grandes que este (como es el caso de La Maestranza de Sevilla, donde ha hecho labores de tenor primero en su coral), se derrumbó de la emoción tras cantar por primera vez en sus tablas. Juro por mis teclas que es verdad, que lo vi llorar delante de mí. Y es que algo tiene.

No sé como será, porque nunca lo he visto, pero está claro que purula por cada rincón de su casa. Quizás tenga forma de mujer, bellísima seguro, seductora, dulce, coqueta, traviesa... Que te engatusa cada año y te ilusiona. Como buena mujer se ahce de rogar... un año le gustarás, y otro año te decepcionará su reacción, jugando con tus sentimientos (sí, seguro que a tí también te ha pasado, eso de que parece que sí... pero después no). Pero el hombre, como tonto, sigue otro año más, a ver si la engatusa... ella, juguetona, se deja engatusar... y te envuelve con su fragancia. ¿Y qué es lo que tendrá? Pues no sé... hay que vivirlo. Desde luego a mí me pone de los nervios su presencia, cuando se levantan las cortinas que separan la cocina (donde se cuecen las coplas) y la salita (donde ella las degusta). Tengas lo que tengas... espero verte este año al menos una vez más... y si no el año que viene.

Salud, duende!!


Mañana (siempre que mi ordenador me lo permita) expondré un artículo que podría servir de contraposición aquel que titulé "Muy buenas noches tengan ustedes los gaditanos...". Si en este hablé de los que vienen a Cádiz desde tierras lejanas a cantarle a sus lejanas tierras, en el de mañana hablaré de los que vienen de fuera buscando el aplauso fácil para agradar. Lo llamaré "Buscando a aplausemo: El pequeño Espasa de agradar en las tablas" Salud a vosotros también!!

sábado, 24 de enero de 2009

"Muy buenas noches tengan ustedes los gaditanos...

... hemos venio, por ezo mesmo estamos aquí" Con esta primera frase tan conocida del que dicen los entendíos que era, fue y será el mejor, D. Paco Alba, quiero encabezar un artículo que llevo tiempo pensando y que ayer, viendo la retransmisión en Onda Cádiz, colmó el vaso. No voy a hacer una crónica de la sesión ramplona de ayer. Me gustaría destacar, en positivo, la chirigota de Cárdenas y las comparsas de Barbate y de Marbella; y en negativo el coro (hubo agrupaciones peores anoche, sí, pero esperaba más de este coro). Pero ahí me quedo, si quereis más información podeis visitar los periódicos digitales o los foros y demás páginas de carnaval.

Con esa frase empezaba el pasodoble de presentación de Los belloteros. Eran unos catetitos de pueblo cerrado (y que no se me ofenda nadie) que venían a Cádiz, mostrándole sus respetos y ensalzando su belleza, su grandeza y demás menesteres. A eso es a lo que me vengo a referir. Anoche actuó, entre otras, una comparsa que nos llegó de Huelva, El castillo de los locos, muy digna por cierto (hay agrupaciones de fuera de la provincia, y de dentro... que no se dejan escuchar). La agrupación, tras hacerse hueco con la presentación (bonita) y su primer pasodoble, descatalogando a un paisano suyo que, al parecer, se dedicó por los foros de carnaval a rajar del carnaval más grande que ha dado nuestra querida patria (el de Cádiz, y sin desmerecer a ningún otro). A partir de ahí, el resto del repertorio era choquero choquero (que no chocante). Y ahí es donde voy, si vienes a Cádiz a cantar ¿Por qué le cantas a tu tierra? Entiendo que en Huelva hay un concurso de coplas, pues hay dos soluciones: Una, haz dos repertorios. ¿Que falta tiempo? Ahí va la segunda: Haz un repertorio generalista.

Os pongo un ejemplo, que pudimos ver ayer mismo. Ayer cantó, última en la sesión, una comparsa de Marbella que lleva años entrando en semifinal, y me atrevería a decir que este año no va a ser menos (a lo menos me quemo), que cantó un repertorio generalista, a pesar de que vienen de la Costa del Sol, donde también tienen su carnaval, o independientemente de que vayan a Granada, a Córdoba, a Huelva o a Soria a concursar. Es como si una agrupación de Cádiz va al carnaval de Huelva y en su primer pasodoble ensalzando "lo coqueta y bonita que es La bombonera" (que para quien no lo sepa es el teatro donde realizan el concurso) y después en el popurri diciendo que "mi tierra es la más bonita, las gaditanas son las más bellas mujeres que el mundo tiene y que, como dice el refrán, en mi tierra hay que mamar". No estaría bonito...

Si le hicieran la pelota a Cádiz, también diríamos.... es que nos están haciendo la pelota... to pa colarse en semifinal. Pues sí, por eso defiendo un repertorio generalista... o si vienes a Cádiz, cántale a Cádiz.

Quizás me esté equivocando, pero una cosa si tengo clara, es mi opinión... y nadie me va a negar que pueda expresarla. Salud a todos y buen carnaval... ya había ganas de escuchar coplas.



Mañana los Savilo se estrenan en el 2009 con Los Cañamaque, para ello hemos preparado un reportaje al que titularé "Qué de tonterías pa salir en el carnaval". Salud!

sábado, 17 de enero de 2009

Qué pena... ¿no?

Sí, cuando lo pienso me da pena. Y no me refiero al desastre de presentación del carnaval en Madrid (y sobre todo el bochorno que nos ha hecho pasar a todos los gaditanos el gaditano por excelencia Ismael Beiro, aquél que consiguió tal honor ganando un reality show, y tenemos a otros gaditanos de pro repartiendo Cádiz por toda Andalucía y por toda España que lo merecen más que él, que además, permitidme la expresión, tiene mucho "malaje"). Es cierto que es una pena, pero no me refiero a eso.

Me he levantado esta bendita mañana de sábado de Pestiñá recordando en una imagen que ví ayer en el blog de mi amigo Plectrum, y me he puesto a pensar. ¿Dónde han quedado esos tradicionales pasacalles, luciendo tipo por Cádiz, disfrutando de ese momento único que el carnaval y el concurso te brinda? En ese momento te crees dueño y señor de Cádiz, todo el mundo levanta sus persianas, se asoman a los balcones o detienen su apresurado caminar (que voy tarde, que tengo que comprar unos mandaitos) para ver el bonito, lujoso, vistoso o chirigotero disfraz de la agrupación que camina rumbo al coliseo. En ese momento te olvidas de tensiones, los nervios se esfuman en cada baquetazo, en cada bombazo, en cada paso que vas dando. ¿Dónde ha quedado eso? Ese nervio al asomarte por cualquier calle aledaña al Falla y ver sus ladrillos coloraos alzándose al cielo, ese suspirito diciendo "ya estamos aquí". ¿Dónde lo hemos dejado? ¿Tan en serio nos tomamos el concurso? Si los viejos del carnaval levantaran la cabeza desde luego se sorprenderían (para mal, por supuesto).

Recuerdo grandes pasacalles. Todavía recuerdan en Cádiz el majestuoso pasacalles del coro Der cuarto reich. Abría el desfile el pendón de Cádiz portado por un artillero. Les seguían los tambores, tras ellos los aviadores, los mariscales, la marina y la artillería, todos desfilando al paso y portando al hombro un plumero cargado. Recuerdo verlo venir por el callejón del Tinte. Maravilloso. ¿Y qué me dicen del lúgubre desfile de Los desoterraos? Unas momias en silencio avanzando hacia el Falla por Bendición de Dios, con lanzas alzadas, espadas, escudos, antorchas encendidas y portando el sarcófago. Cuentan que una señora salió corriendo porque cuando los vio venir creía que se trataba de una secta. O qué me dicen del entrañable y valiente pasacalles del coro Entre pitos y flautas, aquel famoso día 23 de febrero de 1981. Mi amigo plectrum en su blog (lo podéis encontrar en la lista de blogs la derecha de esta página) cuenta el por qué de entrañable y valiente pasacalles. Esta es la imagen que me hizo pensar esta bendita mañana de sábado de pestiñá.




En nuestros días pocas son las agrupaciones que siguen haciendo este tradicional gesto de maestría y señorío (porque no deja de ser eso, un gesto de maestría, señorío y clase). Si no me equivoco Manolín Gálvez es uno de los pocos que lo sigue haciendo. Qué pena... ¿no?

jueves, 15 de enero de 2009

Ya huele... sabe... se ve... se oye... ya es carnaval


Sí, amigos... ya huele a carnaval. Y qué buenos recuerdos con cada olor... Pero... si el carnaval huele a una mezcla de pis, whisky, ron, cerveza, moscatel, manzanilla, vómito, ¿De verdad que trae tan buenos recuerdos los olores del carnaval? Es que a mí el carnaval no me huele a eso. A mí el carnaval me huele a local de ensayo en unas vísperas de actuación, con esa mezcla de desodorantes, colonias, after shaves y gominas de mil marcas distintas; con un poquito de olor a maquillaje, con una pizca de romero quemado y una gran cantidad de humo de tabaco. El carnaval se huele después, en el Falla, donde huele a... a algo, no sé a qué exactamente (el duende del teatro, que te camela con los cinco sentidos). Y al día siguiente de cada actuación todos esos olores se mezclan en tu disfraz... y te lleva a todos esos momentos que viviste ayer.

Sí amigos, ya sabe a carnaval. Pero... si el carnaval no sabe a nada, o si acaso a resaca. Bueno, para los degenerados sí, pero a mí no, a mí me sabe a fracaso, a decepción, a victoria o satisfacción, me sabe a caldito en la batea, me sabe a miel y limón antes de cantar, me sabe a manzanilla y moscatel, me sabe a millones de cosas, buenas.

Claro que sí, ya se ve el carnaval. Pero hombre, si en carnaval solo se ven botellas rotas en el suelo, ríos de pis, vómitos, borrachos por los suelos, restos el disfraz de la noche del sábado anterior. No, yo esas cosas prefiero no verlas (aunque por desgracia nublan la vista del carnaval). Y no, tampocon son unas luces cutres en la avenida o en las Puertas de Tierra (¿donde quedaron esos grandes muñecos del dios Baco, Neptuno y de Hércules que adornaban la torre? yo sé esa historia negra, se la dejo al Señor X, si no la sabe yo la escribiré), ni es una cabalgata churretosa por la avenida. El carnaval es ver un disfraz la semana antes de actuar, es ver tu agrupación en el teatro el día después, o ver la batea de tu coro desde abajo y desde arriba. El carnaval es un niño disfrutando de papelillos y serpentinas... Así sí se ve el carnaval.

Por supuesto, el carnaval se oye. Y no, no son bullas en la calle, silbatitos, martillitos, trompetitas, cajitas y bombos... no, ni la sirena de la policía ni de la ambulancia. El carnaval suena a coplas, solo a coplas.

Por eso ya estamos en carnaval.


Salud!!